SOBRE LA RECEPCIÓN DE HERRAMIENTAS PARA AFILAR
En nuestro local nos tomamos muy en serio la imagen y el servicio que ofrecemos. No trabajamos solo por facturar: creemos en la vocación de servicio, en el respeto por las herramientas y en ofrecer siempre el mejor resultado posible. Por eso no aceptamos trabajos “por hacer caja”, sino únicamente aquellos en los que estamos convencidos de poder ofrecer un resultado óptimo.
Nos reservamos el derecho de no aceptar determinados trabajos, e incluso de desistir de alguno ya aceptado, si durante el proceso comprobamos que no podemos entregar el resultado que el cliente merece. Preferimos perder un ingreso antes que entregar un trabajo que no esté a la altura.
Además, con el acto de entrega de la herramienta, el cliente acepta estas condiciones y normas y reconoce que la herramienta será valorada y trabajada conforme a nuestro criterio profesional. Si durante el proceso el cliente decide desistir de un trabajo ya iniciado, deberá abonar, como mínimo, el 50% del precio del servicio, en concepto del trabajo ya realizado.
Esto ocurre, por ejemplo, con tijeras o herramientas dañadas por afilados previos. En esos casos explicamos al cliente con total transparencia por qué no podemos garantizar el resultado. Lo hacemos con argumentos claros y coherentes, no por desinterés, sino precisamente por respeto a su confianza.
Algunos clientes, sobre todo quienes ya nos conocen, insisten en dejarnos la herramienta “bajo su cuenta y riesgo” y con total disposición a pagar el precio completo independientemente del resultado.
Nosotros entendemos y agradecemos de corazón esta confianza, y por eso en algunas ocasiones lo aceptamos, pero con herramientas de uso profesional somos muy estrictos, especialmente si el cliente no nos conoce y puede llevarse una impresión equivocada. Por esto es por lo que no aceptamos trabajos que sabemos que no podrán rendir al nivel que exige un profesional.
Lo que para un particular podría ser aceptable, para un profesional no lo es, y esa diferencia la respetamos, además de cuidarnos de generar un descontento o una imagen de interesados en hacer caja a costa de un cliente, cuando para nada es así. Dejando contentos a los clientes, así es que se debe hacer el dinero, de hecho el dinero llega solo cuando haces las cosas bien.
Nuestra intención al actuar así no es otra que demostrar que no todo vale por dinero. Somos humanos, cometemos errores como cualquiera, pero jamás haremos algo que pueda perjudicar los intereses legítimos de un cliente. La honradez y la coherencia están por encima de todo.
DEVOLUCIONES Y CAMBIOS DE ARTÍCULOS
Cumplimos con la normativa vigente en las ventas online (puede ver nuestras condiciones para la devolución en compras online ENTREGADAS POR SERVICIO DE PAQUETERÍA en https://afilox.com/politica-de-devoluciones-y-reembolso/), pero para las compras entregadas en nuestro local físico, independientemente de que las haya comprado a través de la web, valoramos que se han entregado en el local, en persona, donde el cliente ha podido ver, valorar, y examinar los productos adquiridos, no aceptamos devoluciones bajo ninguna circunstancia, y lo comunicamos de forma visible desde el primer día.
El motivo es sencillo: vendemos herramientas simples, no aparatos electrónicos con prestaciones dudosas. En nuestro local el cliente puede tocar, probar, sentir y comparar cada artículo antes de decidirse. Dedicamos tiempo y atención a cada persona, y queremos pensar que eso también tiene un valor, más allá que el precio del producto. Por poner un ejemplo, no sería justo que le dedicásemos a un cliente media hora o más para elegir un cuchillo y que al día siguiente venga a devolverlo como si nada, sin coste ni repercusión alguna para el cliente. En nuestro establecimiento no lo aceptamos.
Por coherencia, no aceptamos cambios de artículos no dañados, aunque somos flexibles en casos excepcionales, especialmente cuando se trata de regalos o situaciones humanas razonablemente justificadas. En esos casos, en esas excepciones tenemos mano izquierda y cambiamos el artículo por otro de igual o superior valor, siempre que esté sin usar, en su embalaje original y con la factura de compra. Para valorar esto procederemos a examinar el artículo delante del cliente, no aceptando que un artículo que se vendió a la vista del cliente y siendo examinado por nosotros, ahora venga de vuelta con un daño como melladuras, puntas golpeadas, etc.
Cuando accedemos a realizar un cambio excepcional, consideramos tanto el estado del artículo como el tiempo transcurrido desde la compra, no pudiendo superar en ningún caso, bajo ninguna circunstancia, los 15 días naturales desde la fecha de la factura.
En resumen: tratamos de ser personas, no autómatas. Pero la claridad y el respeto por nuestro tiempo y trabajo son irrenunciables.
GARANTÍA DE LOS FILOS DE FÁBRICA Y DE NUESTROS AFILADOS
Nuestro compromiso con la calidad es absoluto dentro de los límites razonables que permiten las herramientas y la naturaleza del trabajo artesanal.
No podemos responsabilizarnos de la calidad de los afilados de fábrica, más allá de que las herramientas corten correctamente. Ahora bien, el cliente puede solicitar —si lo desea— nuestro servicio de mejora del filo de fábrica, donde pulimos y optimizamos el corte sin necesidad de un afilado completo, por un precio simbólico.
En cuanto a tijeras de peluquería y cuchillas de rapar, ofrecemos una garantía total de corte durante 2 días hábiles desde su entrega. Ese plazo es suficiente para probar la herramienta, comprobar su capacidad de corte y comunicar cualquier incidencia en el corte en caso de que la hubiera.
Si el cliente comunicase una incidencia en el corte durante ese plazo de 2 días hábiles, a partir de ahí, dispone de 21 días naturales desde la fecha de entrega para hacernos llegar la herramienta, ya sea en persona o por envío. Insistiendo en que, dispone de esos 21 días naturales para traer la herramienta siempre que haya notificado el problema dentro de los 2 días hábiles mencionados.
Pasado ese tiempo, 2 días hábiles para el aviso de incidencias y 21 días naturales para traer la herramienta, no se admitirán reclamaciones de ningún tipo.
No se aceptarán como queja legítima los siguientes casos:
- Golpes, melladuras, dientes partidos o puntas dañadas.
- Desperfectos visibles al momento de la entrega que no fueron señalados por el cliente.
Todas las herramientas son revisadas y mostradas al cliente al ser entregadas. Si el cliente las examina y no observa ningún defecto, damos por válida mutuamente la conformidad del estado en el momento de la entrega.
En los envíos por paquetería, el cliente confía en nuestra revisión y acepta como cierto que las herramientas salen en perfecto estado. Por tanto, no se admitirán reclamaciones posteriores para los envíos de herramientas enviadas por paquetería con motivo de; daños visibles como mellas o puntas golpeadas, u otros análogos de especial gravedad y que no pasarían por alto a nadie.
El motivo de este párrafo anterior es que la confianza debe ser mutua. Una persona que sea capaz de afirmar que se le envió un artículo claramente dañado, no es digna de nuestra confianza, ni tampoco confía en nosotros y quien no confíe en nuestro trabajo y honradez, y se permita cuestionarlo, está invitado a acudir a otro profesional.
La garantía de corte está pensada para resolver defectos reales detectables solo con el uso, no para excusar golpes o descuidos posteriores. La explicación a esto es bien sencilla, nosotros realizamos pruebas de corte en las herramientas de peluquería, pero no las hacemos con pelo porque no nos dedicamos a la peluquería y no disponemos de esa materia prima. En su lugar hacemos las pruebas de corte con un material sintético de 20 micras de espesor, lo hacemos con ese material porque el pelo más fino tiene un espesor de 25 micras aproximadamente, por lo que una prueba de corte con un material más fino pone a prueba las capacidades de la tijera. Pero sigue sin ser pelo, por lo que la verdadera prueba de corte la debe hacer su propietario, y de ahí la garantía de 2 días hábiles.
En definitiva: no vendemos ni entregamos herramientas defectuosas. Si las herramientas son nuevas y alguna llega defectuosa de fábrica se reclama al comercial y nos envían una nueva, las que afilamos nosotros nos esmeramos en que queden perfectas.
No tenemos ningún interés en vender o entregar una herramienta con problemas, no tenemos ningún beneficio en hacerlo y sobre todo no tenemos ninguna necesidad. Quien nos conoce lo sabe; trabajamos con orgullo, con ética y con el deseo de que cada cliente quede satisfecho por confianza, confianza de verdad, ganada, no por complacencia, nunca por hacer el gusto en todo al cliente o decirle lo que quiere escuchar. La mejor atención es la que es honesta, y va con la verdad por delante.
Por si ha llegado hasta aquí alguien que no tenga ni siquiera una idea aproximada de mi trabajo, quisiera dejar un enlace con una pequeña muestra que publiqué hace años en redes sociales, y que, más o menos, dejará una idea clara de la experiencia laboral.
En dicha publicación, podrá ver fotos de trabajos realizados sobre piezas con un precio de compra superior a los 600€ en algunos casos;
https://www.instagram.com/p/BkET-AfFITG/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
